Una fuerte controversia se desató en el ámbito militar tras la
difusión de un documento oficial que propone revisar la situación de 44
inmuebles vinculados al IOSFA, la obra social de las Fuerzas
Armadas, y que podrían quedar en condiciones de ser vendidos para afrontar la
deuda del organismo.
El informe, fechado el 19 de marzo, plantea una serie de medidas
administrativas que incluyen anular transferencias en curso, retirar propiedades del balance
del IOSFA y redefinir la titularidad de distintos bienes, entre
ellos hoteles, delegaciones, farmacias, centros recreativos y sedes
administrativas distribuidas en distintos puntos del país.
La iniciativa se enmarca en la aplicación del DNU 88/2026
y prevé la intervención de la Agencia de Administración de Bienes del Estado
(AABE), lo que implicaría que varios de estos inmuebles vuelvan a la órbita
estatal, aunque continúen siendo utilizados por la obra social bajo un nuevo
esquema legal.
Entre los bienes alcanzados figuran propiedades ubicadas en Ciudad de
Buenos Aires, Mar del Plata, Córdoba y la Patagonia, incluyendo
hoteles emblemáticos y estructuras históricas que durante años formaron parte
del patrimonio de las Fuerzas Armadas.
Uno de los puntos más sensibles del documento es la propuesta de excluir los
44 inmuebles del registro contable del IOSFA, lo que para
sectores internos sería el paso previo a su eventual venta. Desde el ámbito
militar, crece la preocupación: “Quieren pagar la deuda rematando el
patrimonio”, advirtió un integrante en actividad.
El malestar se profundiza porque varios de los bienes involucrados
pertenecían
originalmente a las Fuerzas Armadas y luego fueron transferidos
al IOSFA, como los hoteles Antártida y Tierra del Fuego o residencias en
localidades como La Falda y Cosquín.
La discusión se da en medio de la crítica situación financiera de
la obra social, que arrastra una deuda estimada en 200 mil
millones de pesos, con compromisos impagos a clínicas y
hospitales en todo el país. Esta situación ya impacta directamente en
afiliados, incluidos militares activos y retirados, que denuncian falta de
cobertura y la necesidad de afrontar tratamientos con recursos propios.
En distintas ciudades, como Mar del Plata, se registraron
protestas de afiliados afectados, mientras crecen los cuestionamientos sobre la
gestión del organismo y la falta de un plan claro para su saneamiento.
Además, informes previos indican que el IOSFA había presentado superávit de
25 mil millones de pesos antes de los cambios recientes en su
conducción, lo que alimenta aún más las críticas sobre el deterioro financiero
en los últimos años.
En este contexto, la posible venta de inmuebles abre un nuevo
frente de conflicto, no solo por el destino del patrimonio histórico de las
Fuerzas Armadas, sino también por las dudas sobre la
sostenibilidad futura del sistema de salud militar.









