El Tribunal en lo
Criminal Nº1 de Bahía Blanca condenó a 3 años de prisión de ejecución
condicional a Fiorella Belén Damiani, de 27 años, por el delito de falso
testimonio agravado en una causa criminal.
La mujer había
denunciado en 2017 que dos hombres la habían violado tras una fiesta en la
localidad de Punta Alta, acusación por la cual Joaquín Álvarez y
Fernando Pereyra fueron detenidos y procesados por abuso sexual gravemente
ultrajante con acceso carnal.
Sin embargo,
durante la investigación posterior se incorporaron registros audiovisuales
que demostraron que el encuentro había sido consentido, lo que permitió que
ambos acusados recuperaran la libertad.
Tras varios días de
audiencias, con declaraciones de testigos, peritos y análisis de pruebas,
el tribunal determinó que la denuncia presentada por Damiani era falsa,
por lo que resolvió condenarla a 3 años de prisión en suspenso, lo que
significa que no deberá cumplir la pena en la cárcel.
Durante los
alegatos, la fiscalía y la querella habían solicitado una pena de 9 años de
prisión, mientras que la defensa pidió la absolución o la aplicación del
mínimo de la condena.
Además de la pena,
la Justicia dispuso una inhabilitación especial por el doble del tiempo de
la condena para declarar como testigo en procesos judiciales.
Como parte de las
condiciones de la sentencia, Damiani deberá mantener actualizado su
domicilio y someterse al control del Patronato de Liberados, entre otras
pautas establecidas por el tribunal.
El caso tuvo un
nuevo giro en abril de 2025, cuando la mujer fue detenida luego de que la
Justicia concluyera que la acusación realizada años antes era falsa.
Tras ser absueltos,
Álvarez y Pereyra iniciaron acciones judiciales en los fueros civil y penal,
lo que impulsó el avance de la causa que terminó con la condena contra la ex
consejera escolar.
No obstante, los
denunciantes anticiparon que apelarán el fallo, al considerar que la pena
aplicada no refleja la gravedad de los hechos.










