Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, paso estratégico
para el transporte global de petróleo y gas, al considerar que “no es
seguro” transitar por la zona tras los ataques lanzados el
sábado por Estados Unidos e Israel.
La advertencia fue emitida por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria
Islámica y difundida por la agencia Tasnim, que informó que se notificó a las
embarcaciones sobre los riesgos derivados de la ofensiva militar y la respuesta
iraní.
En paralelo, Irán lanzó misiles contra Israel y contra bases estadounidenses en
la región, con impactos en ciudades como Doha y Dubai. En
Emiratos Árabes Unidos, aunque el Ministerio de Defensa aseguró haber
interceptado varios proyectiles, algunos misiles provocaron incendios y la muerte de un civil por
caída de escombros.
En Israel, los ataques dejaron 3 heridos, entre
ellos un hombre de unos 50 años afectado por la explosión en
Ka'abiyye-Tabbashone y dos adolescentes, de 16 y 17 años, heridos por metralla
en otra ciudad árabe-israelí cercana a Tel Aviv. Además, 86 personas
sufrieron heridas leves mientras corrían hacia refugios.
Las comunidades árabes israelíes volvieron a denunciar la falta de
refugios antiaéreos adecuados, lo que incrementa su
vulnerabilidad frente a ataques con misiles.
La escalada se produjo luego de que fuerzas de Estados Unidos e
Israel ejecutaran lo que el Ejército israelí describió como un “amplio
ataque” contra sistemas de defensa iraníes, incluyendo un
sistema avanzado SA-65 en la región de Kermanshah, en el oeste del país.
El cierre del estrecho de Ormuz agrega un factor de máxima tensión
internacional, dado que por esa vía circula una parte significativa del
suministro energético mundial.









