Miles de usuarios
de la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC) comenzaron a recibir
sus facturas con incrementos que, en muchos casos, alcanzan el 100% respecto
a meses anteriores, generando fuerte malestar en plena temporada de verano.
En contraste, la
provincia de Entre Ríos decidió congelar durante todo 2026 el Valor Agregado
de Distribución (VAD) y eliminar impuestos y tasas provinciales en la
boleta de luz hasta el 31 de diciembre, con el objetivo de amortiguar el
impacto de las subas nacionales en el precio mayorista de la energía, que este
mes aumentó 4,5% por decisión de Nación.
Además, el distrito
vecino redujo la carga municipal en las facturas: la contribución pasó del 8,69%
al 6%, las tasas municipales bajaron del 16% al 13%, y la tasa de
fiscalización del EPRE se redujo del 1,8% al 0,8%.
En Corrientes, en
cambio, usuarios residenciales y comerciantes advirtieron que las boletas
llegaron con el doble de facturación, incluso con consumos similares a los de
diciembre de 2025 o enero. Por ejemplo, facturas que rondaban los $150.000
ahora alcanzan cifras cercanas a $300.000.
El malestar se
agrava por los cortes de energía registrados durante el verano. En el barrio
Molina Punta de la capital correntina, una zona permaneció 10 horas sin servicio
la semana pasada.
Comerciantes
señalaron que el aumento en el costo energético impacta directamente en los
precios de productos y servicios, en un contexto económico ya complejo.









