El emblemático Burj Khalifa, el edificio más alto del planeta con
más de 820 metros y 160 pisos, fue evacuado este sábado luego de que fuertes
explosiones sacudieran distintos puntos de Dubái, en el marco del ataque iraní
con misiles balísticos contra posiciones militares de Estados Unidos en el
Golfo.
Testigos citados por la agencia Agence France-Presse y por Reuters
aseguraron haber escuchado detonaciones de gran magnitud y observado
proyectiles en el cielo. “Fue una explosión muy fuerte que hizo vibrar los
vidrios”, indicaron. También se reportaron estallidos en Abu Dabi.
Las autoridades activaron protocolos de emergencia, evacuaron visitantes y
personal del edificio y cerraron calles aledañas. La torre permanece clausurada
de forma preventiva. La zona, donde también funciona uno de los centros
comerciales más grandes del mundo con más de 1.200 tiendas, registró escenas de
preocupación entre turistas y residentes.
La escalada se produjo luego de que Irán lanzara
una ofensiva simultánea contra bases estadounidenses en Qatar, Emiratos Árabes
Unidos, Bahréin y Kuwait. Entre los blancos estuvieron Al Udeid
(Qatar), Al Salem (Kuwait), Al Dhafra (EAU) y la base donde opera la Quinta
Flota de EE.UU. en Bahréin.
En Abu Dabi, al menos un misil impactó en zona urbana y dejó 1 muerto,
además de daños materiales. En Bahréin, los proyectiles cayeron cerca de la
base naval estadounidense, activando sirenas y medidas de emergencia, aunque
sin víctimas confirmadas. En Qatar, los sistemas antiaéreos interceptaron los
misiles antes de que provocaran daños.
La ofensiva iraní se presenta como respuesta directa a los ataques
previos de Estados Unidos e Israel contra objetivos militares iraníes,
en una escalada que ya generó cierres de espacio aéreo, cancelación de vuelos y
máxima alerta en varios países del Golfo.
La tensión se mantiene en toda la región, con fuerte despliegue
militar y advertencias oficiales ante posibles nuevos ataques.









