La recaudación tributaria de mayo dejó al descubierto las
dificultades que continúa atravesando el consumo en Argentina. Según datos
difundidos por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el IVA
impositivo, uno de los principales indicadores de la actividad
comercial, registró un crecimiento inferior a la inflación estimada para el
período.
De acuerdo con el informe oficial, el IVA neto
total alcanzó los $5,38 billones, con una variación interanual
nominal del 22,6%. Por su parte, el IVA impositivo, directamente relacionado con las
ventas y el consumo interno, recaudó $3,87 billones, registrando una suba del 29,3%,
por debajo de la inflación anual proyectada, cercana al 31%.
Este comportamiento es
interpretado como una señal de debilidad en la demanda interna y una
desaceleración del consumo en distintos sectores de la economía.
Desde ARCA explicaron que el resultado estuvo influido por varios
factores, entre ellos una menor dinámica de ventas, una mayor adhesión de
empresas a planes de facilidades de pago, el aumento de devoluciones a
exportadores y una utilización más intensa de saldos a favor por parte de los
contribuyentes.
El comercio exterior tampoco mostró un desempeño destacado. El IVA
aduanero creció apenas 8,5% interanual, mientras que los
derechos de exportación registraron una caída del 18,3%, impactados por la
reducción de alícuotas para productos agropecuarios como soja, maíz y trigo.
A pesar de este escenario, la recaudación total alcanzó los $21,5
billones, con una suba nominal del 35,6% respecto de mayo del
año anterior.
El principal motor de ese
crecimiento fue el Impuesto a las Ganancias,
que aumentó 67,9% interanual y aportó más de $8 billones. El incremento estuvo
asociado al vencimiento de declaraciones juradas empresariales, modificaciones
normativas y operaciones vinculadas al sector petrolero.
Otros indicadores también reflejaron una actividad moderada. El
impuesto al cheque aumentó 28,5%, mientras que el impuesto a los combustibles
avanzó 42,6% debido a actualizaciones fiscales, aunque se observó una
disminución en las ventas de nafta y gasoil.
Los datos oficiales muestran que, si bien algunos tributos
corporativos impulsaron la recaudación general, el consumo y la actividad
económica continúan exhibiendo signos de debilidad, en un
contexto donde la recuperación del mercado interno todavía no logra
consolidarse.









