La investigación por el violento ataque contra el remisero
correntino Fabricio
Daniel Aguilera avanzó este domingo 19 de julio con una serie
de allanamientos realizados en la localidad de Alvear.
El hombre había denunciado que desconocidos incendiaron
su automóvil y efectuaron disparos con munición calibre 9 milímetros contra su
vivienda. Uno de los proyectiles pasó a pocos centímetros de un
niño de 9 años que dormía en una de las habitaciones.
Tras varios días de tareas investigativas, efectivos de la Comisaría
Segunda de Alvear, dependiente de la Unidad Regional V,
ejecutaron órdenes de allanamiento, requisa y secuestro en distintos
domicilios.
Los procedimientos se realizaron en el marco de la causa
caratulada oficialmente como “Fabricio Daniel Aguilera s/ denuncia por supuesto incendio e
intimidación pública”.
En la primera vivienda allanada, los investigadores secuestraron 11 teléfonos
celulares de distintas marcas y modelos, además de una
computadora tipo netbook que será sometida a peritajes informáticos.
También fue demorado un hombre mayor de edad, cuyo posible vínculo
con el ataque contra Aguilera permanece bajo investigación judicial.
El segundo procedimiento produjo un giro en la investigación.
Durante la inspección del inmueble, los policías encontraron sustancia
vegetal, una balanza digital de precisión y elementos presuntamente utilizados
para fraccionar estupefacientes.
Ante el hallazgo, se informó al fiscal de turno de la Quinta
Circunscripción Judicial, Facundo Cabral, quien ordenó realizar un test
químico en el lugar. El narcotest arrojó resultado positivo para marihuana.
En el domicilio fueron decomisados marihuana, recortes de bolsas
plásticas utilizados para preparar dosis y una base de madera con restos de la
misma sustancia vegetal.
A partir de estos elementos se inició una segunda investigación
penal por una posible infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes 23.737 y a la Ley
Provincial de Narcomenudeo 6.725.
Los elementos secuestrados quedaron bajo custodia de la Fiscalía
de Instrucción. La Justicia deberá determinar si el ataque contra la familia
Aguilera tiene relación directa con una presunta red local de comercialización
de drogas.










