Un intenso temporal
afectó durante la noche del domingo y la madrugada del lunes a distintas localidades
del interior de Corrientes, con lluvias abundantes, fuertes ráfagas de
viento, actividad eléctrica, granizo e inundaciones.
La situación más
crítica se registró en Curuzú Cuatiá, donde cayeron más de 120
milímetros de lluvia durante la madrugada. El importante caudal de agua
anegó calles e inundó sectores de los barrios Santa Rosa, Centenario y Yaguarí
Rincón, además de zonas periféricas cercanas a la Ruta Nacional 119.
En Ituzaingó y
Mercedes, alrededor de la 1:00, una fuerte tormenta provocó la caída de
piedras de granizo que, en algunos sectores, superaron los 5 centímetros de
diámetro. El fenómeno ocasionó daños materiales y posteriormente avanzó
hacia el noreste, con dirección a localidades de Misiones.
La localidad de Bella
Vista también fue afectada por tormentas eléctricas y severas granizadas.
En áreas rurales de Santo Tomé, la combinación de fuertes vientos y descargas
eléctricas habría provocado incendios en zonas de campo.
El fenómeno estuvo
acompañado por ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora, lo que
incrementó los riesgos y las complicaciones tanto en sectores urbanos como
rurales.
Ante la magnitud de
los daños, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, mantuvo
reuniones con su equipo y se comunicó con intendentes del interior para evaluar
las consecuencias del temporal y coordinar la asistencia destinada a las
familias afectadas.
Las autoridades
provinciales recomendaron evitar la circulación innecesaria, permanecer en
lugares seguros y mantenerse informados mediante los canales oficiales,
debido a la posibilidad de nuevas precipitaciones intensas y crecidas de cursos
de agua.
El Gobierno
provincial también trabaja en el fortalecimiento de los sistemas de
comunicación y alerta temprana, con el objetivo de que los avisos meteorológicos
lleguen rápidamente a la población ante futuras emergencias.









