La FIFA dispuso la prohibición del ingreso de banderas, camisetas, carteles y
cualquier otro elemento con referencias a las Islas Malvinas
durante la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra.
El encuentro se disputará este miércoles en el Mercedes-Benz
Stadium de Atlanta y fue considerado por las autoridades como uno de los
partidos de mayor riesgo del certamen, debido a la rivalidad
deportiva y al trasfondo histórico entre ambos países.
La medida se fundamenta en el reglamento de la FIFA, que impide la
exhibición dentro de los estadios de mensajes con contenido político, racial,
religioso, de odio o considerados provocativos.
Por ese motivo, la restricción incluye cualquier
insignia vinculada con el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas,
así como remeras, pancartas o referencias al conflicto bélico de 1982.
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva,
confirmó el alcance de la disposición y señaló que “no pueden
ingresar banderas con contenido político”.
Según explicó, el operativo fue diseñado luego de un análisis
conjunto realizado por representantes de la FIFA, el FBI, la Policía del estado
de Georgia, la Policía de Miami, autoridades inglesas y miembros de la
delegación argentina.
Para garantizar la seguridad, más de 1.600 agentes
participarán del dispositivo, entre policías locales, fuerzas
interjurisdiccionales y personal de seguridad privada.
Los controles también se extenderán a los hoteles donde se alojan
las delegaciones, los traslados de los planteles y los diferentes accesos al
estadio.
La organización estableció ingresos diferenciados: los hinchas
argentinos deberán acceder por la Puerta 4, mientras que los ingleses lo harán
por la Puerta 3. Sin embargo, debido a que las entradas fueron
adquiridas previamente, habrá simpatizantes de ambos países distribuidos en
sectores mixtos.
También estará prohibido ingresar con botellas. Las bebidas serán
entregadas únicamente en vasos descartables para evitar que los envases puedan
ser utilizados como objetos contundentes.
Monteoliva informó además que 13 ciudadanos argentinos fueron
inhabilitados para asistir a los estadios durante el resto del Mundial,
luego de intentar eludir controles o ingresar con entradas falsificadas en
partidos anteriores.
Asimismo, el Gobierno de Estados Unidos recibió un registro con
los nombres de 33.000 personas que tienen vigente el derecho de admisión en
Argentina, con el objetivo de impedir su ingreso a los
encuentros del torneo.







