El aumento abrupto
del precio del petróleo tras el cierre del estrecho de Ormuz encendió
las alarmas en Washington y dejó en evidencia errores de cálculo de la
administración de Donald Trump durante el conflicto con Irán, según un
análisis publicado por The New York Times.
De acuerdo con el
medio estadounidense, Trump y sus asesores subestimaron la reacción de
Teherán frente al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra
territorio iraní. La respuesta del gobierno iraní fue mucho más agresiva que
en conflictos anteriores, incluyendo ataques con misiles y drones contra
bases estadounidenses, ciudades de países árabes de Oriente Medio y objetivos
en Israel.
Uno de los golpes
estratégicos más importantes fue el bloqueo del estrecho de Ormuz, considerado
un punto clave para el comercio energético mundial, ya que por allí circula
aproximadamente el 20 % del petróleo que se consume en el planeta. Tras la
medida, el tráfico marítimo comercial en la zona cayó drásticamente,
generando un inmediato aumento en los precios internacionales del crudo.
Ante este
escenario, la administración estadounidense se vio obligada a modificar
sobre la marcha sus planes, evacuando embajadas en la región y diseñando
estrategias de emergencia para intentar contener el impacto en el precio de
los combustibles dentro de Estados Unidos.
El artículo también
recuerda que días antes del ataque militar, funcionarios estadounidenses
minimizaban el riesgo de una crisis energética. Incluso el secretario de
Energía, Chris Wright, había señalado que si los precios del petróleo subían
sería solo de manera temporal, basándose en experiencias de conflictos
previos.
Sin embargo, la
amenaza iraní de atacar petroleros comerciales en el Golfo Pérsico cambió
completamente el escenario, dejando al descubierto la falta de previsión
ante una posible interrupción prolongada del flujo de crudo.
El senador
estadounidense Christopher S. Murphy fue aún más crítico y aseguró que la
Casa Blanca no tiene un plan claro para reabrir de forma segura el estrecho de
Ormuz, calificando la situación como un error totalmente previsible.
Mientras tanto,
según el informe periodístico, varios funcionarios del propio gobierno
estadounidense comienzan a mostrarse pesimistas sobre el rumbo del conflicto,
aunque evitan expresarlo públicamente frente al presidente Trump, quien
sostiene que la operación militar fue un éxito total.








