Este 5 de marzo
se cumplen 36 años de la muerte de Alberto “El Negro” Olmedo, uno de los
humoristas más influyentes y queridos de la televisión y el teatro argentino.
El actor falleció
en la madrugada del 5 de marzo de 1988, luego de caer desde el balcón
del departamento que ocupaba en el edificio Maral 39 de Mar del Plata,
ubicado sobre el boulevard marítimo. Tenía 54 años y se encontraba en
plena temporada teatral.
Horas antes de la
tragedia, Olmedo había encabezado una exitosa función de la revista “Éramos
tan pobres” en el Teatro Tronador, espectáculo que dominaba la cartelera
del verano. Compartía escenario con Javier Portales, César Bertrand, Beatriz
Salomón, Silvia Pérez, Susana Romero, Divina Gloria y Romina Gay, entre
otros artistas.
Según la
reconstrucción judicial, cerca de las 7:45 el humorista perdió el equilibrio
mientras estaba en el balcón del departamento del piso 11, desde donde cayó
hacia la vereda. Su pareja de entonces, Nancy Herrera, intentó sujetarlo
sin éxito.
El impacto alertó a
vecinos y transeúntes que se encontraban en la zona. Minutos después
llegaron ambulancias y patrullas policiales, confirmando la muerte del
artista.
La investigación, a
cargo del juez Pedro Federico Hooft, concluyó que se trató de un
accidente y descartó la intervención de terceros, aunque con el paso del
tiempo surgieron distintas versiones y especulaciones sobre lo ocurrido aquella
madrugada.
La noticia provocó una
conmoción inmediata en todo el país. Radios, canales de televisión y
diarios interrumpieron su programación para informar la muerte del humorista
que dominaba la pantalla argentina desde hacía décadas.
Nacido en Rosario,
Olmedo había construido una carrera extraordinaria en televisión, cine y
teatro. Programas como “El Capitán Piluso”, “No toca botón” y “El Chupete”
lo convirtieron en un fenómeno de popularidad y en uno de los artistas más
influyentes del humor argentino.
Su estilo, basado
en la improvisación, el humor físico y la complicidad con el público,
marcó una generación y dejó personajes y frases que aún hoy forman parte de la
cultura popular.
A más de tres
décadas de su muerte, Alberto Olmedo sigue siendo una figura central en la
historia del espectáculo argentino, recordado por su talento, su
irreverencia y su capacidad única para hacer reír.













