El exintendente radical de Mburucuyá, Pablo “Kelo”
Guastavino, presentó su renuncia a la banca de concejal sin haber llegado a asumir,
en medio de una fuerte crisis política dentro de la alianza “Adelante
Mburucuyá”.
La dimisión fue confirmada por el propio dirigente a través de
redes sociales y fuentes del Concejo Deliberante precisaron que la renuncia fue
presentada al mediodía del miércoles 4 de marzo de 2026.
La decisión se produce luego del duro mensaje del actual intendente Edgar Galarza Florentín,
quien días atrás describió como “catastrófico” el estado en el que recibió el municipio tras el
final de la gestión de Guastavino.
El nuevo jefe comunal, electo en 2025 con más del 54%
de los votos por el frente Mburucuyá Cambia, también adelantó en
su discurso ante el Concejo Deliberante que ordenó a su equipo realizar
denuncias penales para que la Justicia investigue presuntos hechos de
corrupción en la administración anterior.
Guastavino gobernó el municipio durante 8 años como intendente,
dentro de una etapa en la que la familia Guastavino condujo el municipio por 16 años
consecutivos, integrada a la alianza provincial Vamos
Corrientes.
La renuncia también ocurre en medio de una fuerte interna dentro del radicalismo local,
donde algunos sectores lo acusaban de negarse a respaldar proyectos impulsados por la actual gestión
para corregir irregularidades detectadas tras el cambio de gobierno.
Horas antes de la dimisión, concejales del frente justicialista Mburucuyá Cambia denunciaron
públicamente que los ediles vinculados a Guastavino llevaban más de 80 días sin
sesionar, lo que impedía el tratamiento de iniciativas del
nuevo Ejecutivo municipal.
El episodio profundiza la crisis institucional y política en Mburucuyá,
donde el nuevo gobierno asegura haber heredado graves problemas administrativos y
financieros de la gestión anterior.









