El cierre de 2025
dejó un panorama complejo para los hogares de la provincia de Corrientes. Según
el último relevamiento del Instituto de Investigación Social, Económica y
Política Ciudadana, diciembre fue el segundo mes con mayor inflación del año,
con un 2,8%, impulsado principalmente por el rubro carnicería, que registró un
aumento del 6,34%.
Dentro de ese
segmento, los incrementos fueron marcados en productos básicos: la nalga subió
28%, el pescado 22,22%, el hígado 10,86% y la carnaza 7,37%. Desde el ISEPCi
advirtieron que la Canasta Básica Total continúa en niveles elevados y se
mantiene por encima de los ingresos familiares, que siguen perdiendo poder
adquisitivo.
Durante el último
mes del año, una familia tipo de 2 adultos y 2 niños necesitó $1.058.098,03
para no caer bajo la línea de pobreza. En el acumulado interanual, la canasta
alimentaria aumentó 18,39%, lo que implicó un gasto adicional de $73.049
respecto al año anterior, mientras que la Canasta Básica Total subió 16,83% en
12 meses.
El informe también
expone la crisis de ingresos que atraviesan trabajadores y sectores medios. De
acuerdo a datos del INDEC, el 80% de la población a nivel nacional tiene
ingresos per cápita familiares que no superan el millón de pesos. Además, el
62,8% de la población percibió algún ingreso, con un promedio de $993.771, y el
70% de los hogares con más de dos integrantes no superan los $1.921.479
mensuales.
En paralelo, la
situación fiscal provincial genera preocupación. Pese a mostrarse distante del
Gobierno nacional, el gobernador Juan Pablo Valdés habría recurrido al
financiamiento indirecto del Estado nacional, encabezado por Javier Milei,
mediante la compra de deuda provincial a través del Banco de Corrientes para
evitar un default. En ese contexto, municipios afines denuncian una baja en el
envío de fondos provinciales tras el sobregasto del año electoral y una deuda
nacional que alcanzaría los 142 millones de pesos, sin contar el acumulado de
2025.









