En medio de una crítica situación financiera heredada, el
intendente de Mburucuyá, Edgar Galarza Florentín, tomó una medida inédita:
reducir en más de la mitad su propio sueldo mientras avanza en el ordenamiento
de las cuentas municipales y la normalización del pago de salarios.
El jefe comunal, que asumió el 10 de diciembre de 2025, convocó al
Concejo Deliberante a sesionar este miércoles 21 de enero para tratar el
proyecto de emergencia económica municipal. Según explicó, la iniciativa es
clave para continuar con la regularización financiera y garantizar la
prestación de servicios básicos. “Estamos cumpliendo con los trabajadores y los
vecinos mediante un enorme esfuerzo”, afirmó.
Galarza Florentín, de 40 años y médico cardiólogo, lleva adelante
junto a su equipo un relevamiento integral de la situación legal, financiera y
económica de la administración municipal, tras asumir una gestión que calificó
como caótica y que atribuyó al exintendente Pablo Kelo Guastavino.
Entre las irregularidades detectadas, el informe oficial señala un
aumento del 500% en la partida de personal prevista para 2026, designaciones de
empleados sin previsión presupuestaria, incrementos salariales irregulares y un
aumento de sueldos del 149% entre agosto y diciembre de 2025, período en el que
la gestión anterior ya había perdido las elecciones. Además, se redujeron
partidas clave: 34% menos para combustibles, 66% menos para maquinarias, 21%
menos para obras públicas y 17% menos para el mantenimiento de espacios
públicos.
En este contexto, el intendente decidió reducir su salario de
1.500.000 pesos mensuales a 619.157 pesos, una baja cercana al 60%, por un
tiempo prudente hasta encauzar la situación presupuestaria. La medida fue
acompañada por la normalización del pago de sueldos de diciembre, que se
completa esta semana para empleados de planta y beneficiarios del programa
Promover.
Finalmente, Galarza Florentín pidió el acompañamiento de los
concejales para declarar la emergencia económica y comenzar a salir de la
crisis. “Estamos tomando decisiones necesarias para ordenar las cuentas y
garantizar servicios. Hacemos el mayor esfuerzo para evitar mayores daños al
personal y a la comunidad”, sostuvo.









