El Servicio
Nacional de Manejo del Fuego y el Servicio Meteorológico
Nacional declararon el estado de “riesgo extremo de incendios” para la
mayor parte de la Argentina, debido a condiciones ambientales
que favorecen la rápida propagación del fuego.
La advertencia
alcanza a 16 provincias que se encuentran en nivel rojo: Tucumán,
Santiago del Estero, Córdoba, La
Rioja, San Luis, Mendoza, Neuquén,
Río Negro, Chubut, Santa Cruz,
Tierra del Fuego, La Pampa, Buenos
Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes.
Según los
organismos nacionales, el monitoreo diario de las últimas 24 horas permite
anticipar escenarios complejos. En su último informe, el SNMF calificó la
situación como “potencialmente explosiva o extremadamente crítica”, debido a la
combinación de altas temperaturas, escasa humedad y déficit de lluvias.
Las proyecciones
para el bimestre enero-febrero indican que el peligro se mantendrá por encima
de lo normal en el centro y norte de la Patagonia, La Pampa y el oeste
bonaerense. El estrés hídrico acumulado facilita la combustión tanto de la
vegetación seca como de la viva, incrementando el riesgo de incendios de gran
magnitud.
Ante este
panorama, provincias como Río Negro y Córdoba
reforzaron las restricciones y dispusieron la prohibición total del uso de
fuego en espacios públicos, playas y senderos. Las autoridades insistieron en
la necesidad de máxima vigilancia y responsabilidad social para evitar
tragedias ambientales.









