El presidente argentino Javier Milei quedó
descolocado luego de que Donald Trump descartara públicamente la
propuesta impulsada por la Casa Rosada para que el gobierno de Venezuela
quedara en manos de la oposición.
Tras el anuncio de Trump sobre la salida de Nicolás
Maduro del poder, la Cancillería argentina difundió un comunicado en el que
respaldó que la transición estuviera encabezada por Edmundo González Urrutia
y María Corina Machado, a quien incluso destacó como Premio Nobel de la
Paz.
Sin embargo, el propio Trump desestimó esa
alternativa con declaraciones contundentes. Señaló que Machado no sería
aceptada para conducir el proceso y ni siquiera mencionó a González Urrutia. En
paralelo, confirmó que su administración, junto al secretario de Estado Marco
Rubio, inició negociaciones con Delcy Rodríguez, figura central del
chavismo, para avanzar en una transición acordada.
Rubio profundizó esa línea al afirmar que no estaba
prevista una nueva elección en el corto plazo y sostuvo que, por encima de la
democracia, la prioridad de Estados Unidos es su seguridad y prosperidad. El
cambio de estrategia dejó expuesta la falta de coordinación del gobierno
argentino con la Casa Blanca.
El episodio también resignificó el reciente viaje
de Milei a Oslo para la entrega del Nobel a Machado, una visita costosa y de
escaso rédito político, que ahora aparece aún más aislada. El giro de
Washington reabrió un interrogante central: hasta qué punto el Gobierno
argentino tiene verdadero alineamiento y acceso a la estrategia geopolítica de
Estados Unidos.
Fuente: LPO









