La preservación de la casa natal del general José
Francisco de San Martín, ubicada en Yapeyú, fue el resultado de
un proceso histórico y legislativo desarrollado durante varias décadas.
El primer paso trascendental se produjo el 13 de julio
de 1915, cuando el Congreso Nacional sancionó la Ley 9655,
impulsada por el diputado nacional correntino Ramón Beltrán,
oriundo de Bella Vista.
La norma autorizó al Poder Ejecutivo Nacional a adquirir la
manzana donde se encontraban las ruinas atribuidas a la vivienda que había
ocupado la familia San Martín durante la administración de Juan de San Martín
como teniente gobernador de Yapeyú.
El propósito de la ley era recuperar, restaurar y conservar los restos de la histórica
construcción como un monumento de gratitud nacional. La norma
fue publicada en el Boletín Oficial el 24 de julio de 1915.
Este dato permite realizar una precisión histórica: algunas
publicaciones recuerdan el acontecimiento el 14 de julio,
aunque los registros legislativos ubican la sanción de la Ley 9655 el 13 de julio
de 1915.
La iniciativa de Ramón Beltrán resultó fundamental para evitar la
pérdida definitiva de uno de los sitios más importantes de la historia
argentina. En aquel momento, las ruinas se encontraban expuestas al deterioro
provocado por el paso del tiempo y la falta de una estructura adecuada para su
protección.
Con el avance de las investigaciones y las gestiones
patrimoniales, la provincia de Corrientes también adoptó medidas destinadas a
preservar el lugar. Distintas reseñas históricas señalan que el 3 de abril de
1938 la casa donde nació el Libertador fue declarada Monumento
Provincial.
Sin embargo, investigaciones académicas mencionan antecedentes
institucionales anteriores, entre ellos un acuerdo provincial de 1929.
Esta diferencia podría estar relacionada con distintas etapas de
reconocimiento, formalización y protección del sitio histórico.
La recuperación del lugar no consistió en reconstruir
completamente la antigua vivienda. La decisión fue conservar sus restos y
levantar una edificación protectora alrededor de las ruinas.
De esta manera se construyó el actual Templete de
San Martín, un edificio de estilo neocolonial proyectado para
resguardar los vestigios de la casa en la que habría nacido el Padre de la
Patria.
El Templete fue inaugurado el 17 de agosto de 1938,
en coincidencia con un nuevo aniversario del fallecimiento del general José de
San Martín. Desde entonces, protege los restos históricos vinculados a la
vivienda de Juan
de San Martín y Gregoria Matorras.
En ese lugar nació José Francisco de San Martín el 25 de febrero
de 1778, cuando Yapeyú formaba parte de una importante
organización política, militar y productiva de la región.
La protección patrimonial se amplió años después. Mediante el Decreto
Nacional 24.445, firmado el 6 de octubre de 1945, el pueblo de
Yapeyú fue declarado Lugar Histórico Nacional.
La medida reconoció la importancia de toda la localidad y no
solamente de las ruinas de la casa natal. Yapeyú quedó incorporado oficialmente
al patrimonio histórico argentino por su relación directa con el nacimiento y
los primeros años de vida del Libertador.
La secuencia histórica permite diferenciar tres momentos
fundamentales: la Ley 9655 de 1915 autorizó la adquisición y preservación de las
ruinas; en 1938 fue inaugurado el Templete; y en 1945 Yapeyú recibió la
declaración de Lugar Histórico Nacional.
Estas decisiones permitieron conservar un sitio de enorme valor
simbólico para la Argentina y convertirlo en un espacio destinado a la memoria,
la educación y el reconocimiento de la figura del general José de San Martín.









