La crisis económica y la retracción del consumo continúan
golpeando al sector productivo del interior del país. Esta semana se confirmó
el cierre definitivo de la fábrica textil Vic Mol, una
empresa radicada en el Parque Industrial de La Rioja que durante años
confeccionó prendas para importantes marcas del mercado de la moda.
La firma, perteneciente a Mazalosa S.A., cesó sus actividades dejando sin
empleo a alrededor de 20 trabajadores, según confirmaron autoridades
provinciales y representantes gremiales.
Desde la Federación Obrera de la Industria del Vestido y Afines (FONIVA)
señalaron que la caída sostenida de las ventas terminó haciendo inviable la
continuidad de la empresa. Además, indicaron que ya son 13 las
compañías que cerraron o abandonaron la provincia en el
contexto de la actual situación económica.
"Hacía ropa de mujer para
grandes marcas y, por la caída del consumo, tuvo que cerrar",
explicó Gustavo Castro, delegado de la FONIVA en La Rioja.
Por su parte, la secretaria de Trabajo provincial, Myriam
Espinosa, lamentó la pérdida de los puestos laborales y afirmó
que la empresa no logró sostener su actividad frente al desplome de las ventas
que afecta a distintos sectores de la economía.
La funcionaria destacó además que Vic Mol mantenía una situación
laboral regular y cumplía con sus obligaciones. "Nunca tuvimos reclamos por
trabajo no registrado, falta de pago de salarios o incumplimientos. Eso
demuestra que era una empresa ordenada", sostuvo.
Según explicó, muchas industrias atraviesan un escenario complejo
en el que deben operar con márgenes mínimos o incluso vender al costo para
intentar mantenerse activas. En el caso de Vic Mol, los propietarios
concluyeron que ya no existían alternativas viables para continuar con la
producción.
Otro aspecto destacado es que la empresa se comprometió a abonar
el 100
% de las indemnizaciones correspondientes a los trabajadores
afectados, en el marco del proceso de cierre definitivo.
El caso vuelve a poner en evidencia las dificultades que
atraviesan numerosas industrias del interior argentino, especialmente aquellas
vinculadas al consumo masivo, uno de los sectores más afectados por la caída
del poder adquisitivo y la desaceleración de las ventas.









