El costo de vida en Corrientes continúa en aumento y sigue
golpeando con fuerza a los ingresos familiares, según el último
informe del Índice Barrial de Precios (IBP) elaborado por el Instituto de
Investigación Social, Económica y Política Ciudadana.
De acuerdo al relevamiento de marzo de 2026, una familia
tipo necesitó $1.158.439,03 para no ser pobre, mientras que la Canasta
Básica Alimentaria se ubicó en $514.861,79, marcando el umbral
para no caer en la indigencia.
El estudio, realizado en más de 300 comercios de localidades como
Corrientes, Empedrado, Goya, Santa Rosa y Curuzú Cuatiá, mostró que ambas
canastas aumentaron 2,40% en marzo, acumulando un 9,48% en lo
que va del año.
En términos interanuales, la suba fue aún más marcada: 25,01% en la
Canasta Básica Total y 26,68% en la Alimentaria, lo que refleja
una tendencia
sostenida de incremento de precios.
Al analizar los rubros, las carnes encabezaron los aumentos con un 55,69% anual,
seguidas por verduras (18,87%) y productos de almacén (10,30%). En el mes, el
mayor impacto se dio en almacén (3,15%), con subas destacadas en productos
básicos como polenta,
arroz, yerba y quesos.
Desde el ISEPCI Corrientes, su directora Silvana Lagraña advirtió
que el
aumento constante de precios deteriora la economía de los hogares,
ya que los ingresos no acompañan la inflación. En ese contexto, remarcó que las familias
pierden poder adquisitivo y deben modificar sus hábitos de consumo,
reduciendo cantidades, reemplazando productos o recurriendo al endeudamiento.
Además, señaló que muchos salarios no alcanzan a cubrir la Canasta Básica Total,
lo que impide a numerosos trabajadores superar la línea de pobreza.
El informe vuelve a evidenciar una creciente brecha entre el
costo de vida y los ingresos reales, en un escenario donde los
gastos esenciales continúan en alza.









