La tensión diplomática entre Argentina e Irán escaló en las
últimas horas luego de que el gobierno iraní acusara formalmente al presidente Javier Milei
de haber cruzado una “línea roja imperdonable”, tras sus declaraciones
en las que calificó a la República Islámica como “enemigo” del
país.
La advertencia fue difundida a través de una editorial del
diario Tehran Times, un medio vinculado al régimen iraní, que
reaccionó a un discurso que Milei brindó en una universidad judía de Estados
Unidos, donde reafirmó su alineamiento con el llamado “eje
occidental”.
Durante esa intervención, el mandatario argentino justificó su
postura recordando los atentados ocurridos en el país. “No me cae
bien Irán. Nos han metido dos bombas, una en la AMIA y otra en la Embajada de
Israel. Por lo tanto, son nuestros enemigos. Pero además tengo una alianza
estratégica con Estados Unidos e Israel”, afirmó.
Desde Teherán, la respuesta fue inmediata. El comunicado sostiene
que Argentina
se ha presentado “oficialmente como enemiga de Irán”, lo que
—según la publicación— obligaría al país asiático a considerar medidas de
represalia.
El texto señala además que Irán nunca consideró al pueblo argentino como enemigo,
pero acusa al presidente argentino de “sacrificar los intereses nacionales en el altar de Estados
Unidos”.
La editorial también vincula la posición del gobierno argentino
con la reciente tensión militar en Medio Oriente, mencionando la
destrucción de una escuela en la ciudad iraní de Minab
por un misil estadounidense, y sugiriendo que Argentina se ha alineado con esa
ofensiva.
Finalmente, el documento advierte sobre “una vigilancia
total contra estos complots”, lo que marca un endurecimiento
del tono diplomático y genera preocupación por posibles consecuencias en materia de seguridad y
relaciones internacionales.









