El gobierno de Estados Unidos inició una investigación comercial que
incluye a Argentina y a otros 59 países, con el objetivo de
determinar si las
políticas o controles sobre importaciones vinculadas al trabajo forzoso
resultan insuficientes y perjudican el comercio estadounidense.
La decisión fue anunciada por la Oficina del Representante
Comercial de Estados Unidos, que informó que las
investigaciones se realizarán bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una
herramienta legal utilizada para responder a prácticas comerciales consideradas
injustas o discriminatorias.
Según el comunicado oficial, el proceso evaluará si los
gobiernos extranjeros aplican de manera efectiva medidas para impedir la
entrada de productos elaborados con trabajo forzoso, una
práctica que Washington considera una distorsión del mercado internacional.
La lista de países bajo análisis incluye a los
principales socios comerciales de Estados Unidos, entre ellos Argentina,
Brasil, Canadá, México, China, Japón, India, Rusia, los países de la Unión
Europea y el Reino Unido.
Desde el gobierno estadounidense señalaron que la
investigación busca determinar si la falta de controles permite que empresas
extranjeras obtengan ventajas competitivas mediante costos laborales
artificialmente bajos.
El secretario de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Lee
Greer, sostuvo que durante años las empresas y trabajadores
estadounidenses se vieron obligados a competir con productores extranjeros que
podrían beneficiarse de prácticas laborales irregulares.
La investigación se produce además en un contexto de debate sobre la
política arancelaria impulsada por el presidente Donald Trump,
que buscaba imponer impuestos a las importaciones para reducir déficits
comerciales y fortalecer la producción interna.
Sin embargo, la Corte Suprema de Estados Unidos declaró recientemente ilegales
varios de esos aranceles, al considerar que el Congreso
es el único órgano con facultad para establecer impuestos, lo
que abrió la puerta a nuevas estrategias comerciales por parte del gobierno.
En el marco del proceso abierto, los países involucrados podrán
presentar comentarios y documentación hasta el 15 de abril de 2026,
mientras que la
audiencia pública está prevista para el 28 de abril.
La investigación también se apoya en datos de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), que estima que alrededor de
28 millones de personas en el mundo se encuentran en situaciones de trabajo
forzoso, principalmente en el sector privado.









