Un presunto caso de corrupción sacude a la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) tras la adjudicación de contratos de limpieza que, según denuncias del sector, implicaron sobrefacturación superior a $2.000 millones.
La empresa La Mantovana obtuvo la limpieza de oficinas de Anses
en las regiones Norte, Noreste y Noroeste. Inicialmente ofertó casi $10.000
millones anuales, pero luego redujo su propuesta casi un 40%
tras la competencia de otra firma. Aun así, terminó adjudicándose el contrato
por $5,9
mil millones, pese a que la empresa Ezca había presentado una
oferta de $4,4
mil millones, lo que implicaría un sobreprecio
inicial de $1.500 millones.
Además, se cuestiona el esquema de prestación del servicio.
Fuentes del sector aseguran que el negocio radicaría en cotizar el
100% del servicio pero brindar hasta un 40% menos, con menor
cantidad de operarios que los exigidos en el pliego. En algunos casos, se
denuncia que se facturan jornadas completas con dotaciones superiores a las
realmente asignadas.
La otra firma involucrada es Linser, que obtuvo
el contrato para el Conurbano bonaerense. En la licitación ofertó $3,8 mil
millones, más del doble que Distribon, empresa que fue
descalificada pese a cumplir el pliego. Finalmente, Linser redujo su oferta un 45%
y se quedó con el contrato por $2,1 mil millones, lo que habría implicado un sobreprecio
de $570 millones respecto de la propuesta original más baja.
Según estimaciones del sector, Anses habría pagado $850 millones
en sobreprecios adicionales por el sobredimensionamiento del
servicio. Un informe de la Sigen señala además que en 2024 el valor hora
abonado a Linser aumentó 225,7%, casi el doble de la inflación del período.
Entre noviembre de 2023 y diciembre de 2024, la empresa cobró $5.477.769.874,23
por sus servicios.
Linser pertenece a Luis “Chiche” Peluso, ex funcionario del
entorno de Daniel Scioli. En el sector señalan presuntos vínculos políticos que
habrían facilitado la continuidad de estos contratos durante distintas
gestiones, incluyendo la actual administración nacional encabezada por Javier
Milei.
Las denuncias apuntan también a presuntas irregularidades en otros
organismos y a posibles conexiones con operadores políticos, en un contexto
donde la transparencia en las contrataciones públicas vuelve a quedar bajo la
lupa.
El caso podría derivar en investigaciones administrativas y
judiciales para determinar responsabilidades y eventuales perjuicios al Estado.









