El senador
provincial de la UCR, Noel Breard, analizó en profundidad la
problemática del abigeato en Corrientes y sostuvo que el robo de ganado
dejó de ser un delito aislado para transformarse en una actividad organizada,
con logística y escala industrial, que impacta de lleno en la economía
regional y en la seguridad del sector productivo.
En una entrevista
con 13 MAX, el legislador explicó que hoy el delito involucra camiones,
estructuras y circuitos comerciales, y ya no se trata del “hurto chico o
famélico”. En ese contexto, destacó el trabajo del PRIAR y de la Policía de
la Provincia, que fue reconocido incluso por la Asociación de Sociedades
Rurales de Corrientes por su accionar en la detección y persecución de estos
hechos.
Breard remarcó que
el problema central no es una falla institucional del Ministerio Público, sino
la conducta de algunos fiscales en particular, en un sistema donde el fiscal
tiene un rol excluyente en la conducción de las investigaciones. Señaló que el
fiscal general Sotelo emitió un memorándum para actuar con mayor diligencia, y
sostuvo que en febrero los poderes públicos analizarán si existieron
responsabilidades funcionales.
El senador explicó
que el actual sistema procesal penal otorga al fiscal el monopolio de la
investigación, mientras que el juez solo cumple el rol de garante. Por eso,
advirtió que cualquier demora o inacción del fiscal tiene un impacto
directo en el resultado de las causas.
También puso el
foco en la necesidad de controlar toda la cadena comercial del ganado,
mencionando operativos en zonas como Santa Tecla, sobre las rutas 12 y 120,
donde se detectó carne en carnicerías no habilitadas. En ese sentido, valoró
que algunos fiscales encuadren los casos bajo la figura de abigeato y no
como simples infracciones sanitarias, lo que permite avanzar realmente contra
las redes delictivas.
Finalmente, Breard
recordó que la Constitución prevé mecanismos de control sobre los fiscales a
través del Consejo de la Magistratura y el jury, para determinar si hubo
negligencia u omisiones. “Lo que no podemos hacer es quedarnos con la duda”,
afirmó, al sostener que se trata de una problemática que afecta la confianza
pública y la producción ganadera.









