Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido presidente de Brasil tras
imponerse este domingo 25 de octubre de 2026 al candidato del Partido Liberal,
Flávio Bolsonaro, en una segunda vuelta electoral que definió la conducción del
país para los próximos 4 años.
Según los resultados difundidos del escrutinio, con el 99,76% de
las secciones totalizadas, Lula alcanzó el 51,75% de los votos válidos,
equivalentes a 64.066.539 sufragios, mientras que Bolsonaro obtuvo el 48,25%,
con 59.724.015 votos.
La diferencia entre ambos candidatos fue de 4.342.524 votos,
resultado que aseguró la continuidad del dirigente del Partido de los
Trabajadores al frente del Gobierno brasileño hasta 2030.
La jornada electoral estuvo marcada por inconvenientes en el
transporte público, demoras en el recuento y una extensión del horario de
votación hasta las 19, dispuesta mediante una decisión judicial.
Durante el escrutinio provisional se registró una disputa ajustada
entre los candidatos, hasta que Lula consolidó su ventaja y quedó definida
matemáticamente su victoria.
La participación electoral alcanzó el 80,79%, mientras que la
abstención se ubicó en el 19,21%. Los votos en blanco representaron el 1,12% y
los nulos, el 2,12%.
Con este resultado, Lula iniciará su cuarto mandato presidencial,
después de haber gobernado Brasil entre 2003 y 2010 y regresar al poder en
2023.
La victoria representa la continuidad del proyecto político del
Partido de los Trabajadores y abre una nueva etapa en la relación entre el
Gobierno y las fuerzas de oposición.
Los resultados también tendrán repercusiones regionales,
particularmente en las relaciones políticas, económicas y comerciales de Brasil
con los países del Mercosur, entre ellos Argentina.








