La provincia de
Corrientes continúa atravesando una situación de emergencia hídrica como
consecuencia de las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay, que afectan a
numerosas comunidades ribereñas y mantienen activos los operativos de
prevención y asistencia.
En Corrientes
capital, el río Paraná alcanzó los 7,36 metros, superando la cota de evacuación
establecida en 7 metros. Ante esta situación, las autoridades habilitaron un
centro de evacuación en la Escuela Nº 293 del barrio Cañada Quiroz, destinado a
recibir a las familias afectadas por el avance del agua.
En localidades como
Itatí y Paso de la Patria, la creciente también provocó anegamientos y
desplazamientos de familias. Personal de Prefectura Naval Argentina y
organismos provinciales participa en las tareas de asistencia.
Según el último
balance provincial detallado de Defensa Civil, difundido el 21 de octubre, se
contabilizaban 1.084 personas desplazadas, entre 543 evacuadas y 541
autoevacuadas. Esta cifra corresponde a ese relevamiento y todavía no cuenta
con una actualización provincial consolidada para este domingo.
Preocupación
por una nueva creciente del río Uruguay
Sobre la costa del
río Uruguay, la atención se concentra especialmente en Santo Tomé, donde
durante la mañana de este domingo el río alcanzó los 8 metros, luego de
experimentar un incremento de aproximadamente 1,40 metros respecto de la noche
anterior.
Esta situación está
relacionada con los aportes de agua provenientes de la cuenca superior, donde
las precipitaciones y las descargas de represas brasileñas influyen sobre el
comportamiento del río.
En tanto, Alvear,
La Cruz, Yapeyú, Paso de los Libres y Monte Caseros permanecen dentro de las
localidades bajo seguimiento, ante la posibilidad de nuevas variaciones en los
niveles del Uruguay.
En Yapeyú, los
últimos registros disponibles de los días anteriores ubicaban el río alrededor
de los 7 metros, aunque no se cuenta con una medición confirmada de esta tarde
que permita establecer su altura actual.
Las autoridades
recomiendan evitar la circulación por sectores ribereños anegados, extremar las
precauciones en caminos rurales y mantenerse informados mediante los
comunicados oficiales.
El comportamiento
de ambos ríos durante los próximos días será determinante para evaluar la
evolución de la emergencia, mientras continúan las tareas de monitoreo y
asistencia a las poblaciones afectadas.









