El consumo en Argentina continúa en retroceso y no logra encontrar un piso,
según datos oficiales y privados que reflejan una caída sostenida entre febrero
y marzo en distintos sectores.
De acuerdo a informes del INDEC, las ventas en supermercados
crecieron apenas 0,3% respecto a enero, pero cayeron 3,1%
en comparación interanual, lo que confirma que el nivel de
consumo sigue por debajo de años anteriores. Además, los
autoservicios mayoristas también registraron bajas, con una
caída de 1,2% interanual y 0,7% mensual.
El deterioro se extiende a otros rubros. Según datos de
consultoras privadas, los comercios de cercanía registraron una caída del 3,8%,
mientras que las
ventas en shoppings bajaron 2,1% interanual, acumulando nueve
meses consecutivos en descenso.
La tendencia negativa continuó en marzo, donde el consumo general cayó 1,3%
interanual, acompañado por un contexto de inflación en
alza y pérdida del poder adquisitivo.
Este escenario también impacta en las expectativas: el Índice de
Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella mostró una caída del
5,7% respecto al mes anterior y del 10% interanual,
evidenciando un fuerte pesimismo, especialmente en los sectores de menores
ingresos.
Especialistas señalan que la combinación de inflación sostenida y salarios rezagados sigue
golpeando el bolsillo, lo que limita cualquier posibilidad de
recuperación en el corto plazo.









