La provincia de
Corrientes activó un protocolo especial de seguridad en sus zonas limítrofes
en sintonía con las medidas adoptadas por el Gobierno nacional tras la escalada
bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El ministro de
Seguridad provincial, Adán Gaya, explicó que se intensificaron los
controles en las fronteras naturales del distrito, considerado uno de los
puntos estratégicos del noreste argentino por su cercanía con países vecinos.
La decisión
responde al estatus de seguridad “Alto” decretado para todo el territorio
nacional, lo que implicó la activación de mecanismos de prevención y
coordinación entre fuerzas provinciales y federales.
Según detalló el
funcionario, existe trabajo conjunto con el Ministerio de Seguridad de la
Nación, encabezado por Alejandra Monteoliva, para desplegar acciones
coordinadas entre la Policía de Corrientes y las fuerzas federales.
Dada su ubicación
geográfica, Corrientes limita con tres países a través de los ríos Paraná y
Uruguay, lo que la convierte en un punto sensible ante posibles riesgos
transfronterizos. Por ese motivo, las autoridades dispusieron un refuerzo
específico en vigilancia y control.
Entre las medidas
adoptadas se destacan:
De esta manera, la
provincia quedó bajo un esquema de monitoreo permanente, con énfasis en
el cruce de información de inteligencia criminal para prevenir cualquier
incidente vinculado con el actual escenario internacional.









