Una encuesta nacional realizada por Reuters/Ipsos
muestra que el apoyo a los ataques de Estados Unidos contra Irán es limitado.
Apenas el
27% de los estadounidenses aprueba la ofensiva, mientras que el 43% la
desaprueba y el 29% se manifestó indeciso.
El sondeo, realizado entre 1.282 adultos y con un margen de error
de 3 puntos porcentuales, se cerró antes de que el ejército estadounidense
confirmara las primeras bajas propias en la operación. Cuatro militares
estadounidenses murieron durante la campaña y tres aeronaves fueron derribadas
durante misiones de combate.
El 56% de los encuestados considera que Donald Trump está demasiado
dispuesto a utilizar la fuerza militar para promover los
intereses estadounidenses. Esta opinión es compartida por el 87% de los
demócratas, el 23% de los republicanos y el 60% de los
independientes.
Entre los votantes republicanos, el 55% aprueba
los ataques, aunque el 42% afirmó que sería menos probable que apoye la campaña si
provoca bajas estadounidenses en Medio Oriente.
El índice de aprobación presidencial cayó levemente al 39%,
un punto porcentual menos que en la medición anterior realizada en febrero.
El conflicto también genera inquietud económica. El 45% de los
encuestados dijo que apoyaría menos la campaña si aumentan los precios del gas
o del petróleo, una preocupación que alcanza al 34% de los
republicanos y al 44% de los independientes.
Tras el inicio de la ofensiva, el crudo Brent registró una suba
del 10%,
ubicándose en torno a los 80 dólares por barril, y analistas proyectan que
podría escalar hasta los 100 dólares si la escalada continúa.
Aproximadamente la mitad de los encuestados indicó que estaría más
dispuesto a respaldar la operación si esta logra que Irán abandone su programa
nuclear. Washington sostiene que Teherán busca desarrollar armamento atómico,
mientras que Irán afirma que su programa tiene fines energéticos.
El conflicto se produce en un contexto político sensible, a pocos
días de las primeras primarias legislativas en Estados Unidos, donde las
encuestas muestran que la principal preocupación del electorado sigue siendo la economía,
por encima de los asuntos exteriores.
Fuente: Reuters









