El noreste de Estados Unidos se prepara para enfrentar una intensa
ola de frío polar durante el fin de semana del 7 al 9 de febrero, con
temperaturas que podrían convertirse en las más bajas de la temporada invernal
2025-2026. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) anticipó que la llegada de
una masa de aire ártico provocará sensaciones térmicas extremas en amplias
zonas de la región.
Ciudades como Nueva York, Boston y Filadelfia figuran entre las
más afectadas, junto con áreas del interior de Nueva Inglaterra y el estado de
Nueva Jersey. Según los pronósticos, las sensaciones térmicas podrían ubicarse
entre −18 °C y −23 °C en zonas urbanas, mientras que en áreas interiores podrían
descender hasta −29 °C.
El fenómeno está asociado al desplazamiento del vórtice polar, una
masa de aire extremadamente frío que normalmente permanece sobre el Ártico.
Cambios en la corriente en chorro permitieron que este aire gélido avance hacia
el este del país, generando descensos bruscos de temperatura y condiciones
meteorológicas peligrosas.
Ante este escenario, autoridades estatales y municipales activaron
planes de emergencia y habilitaron refugios para personas vulnerables. También
se emitieron recomendaciones para limitar la exposición al aire libre, utilizar
ropa térmica en varias capas y controlar el funcionamiento de los sistemas de
calefacción.
El frío extremo podría impactar en la vida cotidiana, con posibles
cortes de energía, complicaciones en el transporte y riesgos para la salud
pública. Los organismos sanitarios advirtieron que la exposición prolongada a
temperaturas bajo cero puede provocar hipotermia y congelación en pocos
minutos.
Los modelos meteorológicos indican que el evento polar persistirá
hasta el lunes 9 de febrero. A partir del martes 10 se espera un ascenso
gradual de las temperaturas, con un patrón climático más templado hacia la
segunda mitad del mes.









