Tras la destrucción de la antigua reducción jesuítica y un
prolongado período de despoblamiento, Yapeyú inició un proceso clave de
reconstrucción demográfica y social a partir de la segunda mitad del siglo XIX.
El punto de inflexión se produjo alrededor de 1860, cuando el Estado provincial
promovió políticas de colonización que permitieron el asentamiento de
inmigrantes europeos en la zona, dando origen al Yapeyú moderno.
Las primeras corrientes inmigratorias documentadas estuvieron
conformadas principalmente por colonos franceses y suizos. Estas familias
arribaron en el marco de experiencias de colonización impulsadas por el
gobierno correntino, muchas de ellas reubicadas tras el fracaso o la disolución
de colonias previas en otras zonas de la provincia y del Litoral. Yapeyú, por
su ubicación estratégica sobre el río Uruguay y su disponibilidad de tierras,
se convirtió en uno de los destinos de ese reordenamiento poblacional.
Hacia fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, el proceso de
poblamiento se amplió con la llegada de nuevos inmigrantes europeos, en
sintonía con el patrón nacional. Italianos y españoles comenzaron a aparecer
con mayor frecuencia en los registros civiles, parroquiales y administrativos,
vinculados principalmente a actividades agrícolas, comerciales y de servicios.
Estas corrientes no reemplazaron a las anteriores, sino que se integraron a un
entramado social en formación.
La condición fronteriza de Yapeyú también favoreció la movilidad
regional. A lo largo de este período se registró la presencia de pobladores
provenientes de Uruguay y del sur de Brasil, así como migraciones internas
desde otras zonas de Corrientes y del Litoral argentino. Esta dinámica le
otorgó al pueblo una composición social diversa, marcada por el cruce de tradiciones
europeas, regionales y locales.
Los registros parroquiales de bautismos, matrimonios y
defunciones, junto con padrones, censos y documentos de adjudicación de
tierras, permiten reconstruir este proceso sin margen para conjeturas. Allí
aparecen los nombres, apellidos, oficios y lugares de origen de quienes se
establecieron definitivamente en Yapeyú y participaron de su reorganización
económica y urbana.
La inmigración de fines del siglo XIX y comienzos del XX no solo
repobló el territorio, sino que sentó las bases del Yapeyú contemporáneo: un
pueblo reconstruido sobre las ruinas de la antigua reducción, con fuerte
impronta agrícola, comercial y comunitaria, y una identidad marcada por la
convivencia entre memorias indígenas, herencia jesuítica y aporte inmigrante.









