La Iglesia Católica celebra hoy, 28 de enero, la festividad de
Santo Tomás de Aquino, uno de los santos más influyentes de la historia del
cristianismo. Nacido en 1225 en Roccasecca, Italia, fue sacerdote de la Orden
de Predicadores y se destacó como teólogo, filósofo y maestro universitario.
Formado en París y Colonia, donde fue discípulo de san Alberto
Magno, Tomás de Aquino desarrolló una obra intelectual que integró la fe
cristiana con la filosofía de Aristóteles. Su legado quedó plasmado
principalmente en la Suma Teológica, texto fundamental para la doctrina católica
y el pensamiento occidental.
A lo largo de su vida, fue docente, consejero de autoridades
eclesiásticas y autor de numerosos escritos sobre teología, ética y razón.
Falleció en 1274, a los 49 años, y fue canonizado en 1323. Más tarde, la
Iglesia lo proclamó Doctor de la Iglesia.
Santo Tomás de Aquino es patrono de estudiantes, universidades y
centros de estudio, y su figura sigue siendo referencia central para la
reflexión teológica y filosófica contemporánea.









