Mientras los incendios forestales avanzan en distintas regiones
del país y ya arrasaron más de 2.200 hectáreas en Chubut, los bomberos voluntarios
advirtieron que el ajuste del Gobierno nacional dejó al sistema al borde del
colapso. El Presupuesto 2026 prevé un recorte del 53,6% en el Servicio Nacional
de Manejo del Fuego, en un contexto en el que el 70% de los cuarteles depende
de esos fondos para subsistir.
Según denunció Gabriel Sandoval, secretario de la Federación
Bonaerense de Asociaciones de Bomberos Voluntarios, durante 2025 los mil
cuarteles del país cobraron solo la mitad de los $66 millones que les
correspondían por ley. Los recursos surgen de la Ley 25054, que establece una
tasa del 5 por mil sobre las primas de seguros de autos y viviendas para
financiar a los bomberos. En 2025, ese fondo alcanzó los $65.000 millones, pero
los cuarteles solo recibieron una primera cuota de $31 millones.
El fondo es administrado por la Dirección Nacional de Bomberos,
dependiente de la Agencia Federal de Emergencias del Ministerio de Seguridad,
pero los pagos no se completaron pese a los reclamos reiterados. A esto se suma
que el Gobierno nacional ya informó que no cubrirá los gastos de estadía de los
bomberos voluntarios movilizados a combatir los incendios en el sur, lo que
limita la capacidad operativa ante emergencias.
El ajuste también impacta directamente en el Servicio Nacional de
Manejo del Fuego, cuya partida para 2026 será de $20.131 millones, muy por
debajo de lo asignado el año anterior. Además, se reducirá la cantidad de horas
de vuelo para aviones y helicópteros, el número de informes de alerta temprana
y la capacidad de monitoreo. Según cifras oficiales, los reportes de riesgo de
incendios bajarán de 2.310 en 2025 a 1.850 en 2026, pese a que 2024 fue el año
con más focos ígneos de la última década.
La diputada Sabrina Selva advirtió que, en comparación con 2023,
los recursos del sistema se redujeron en un 69% y las horas de vuelo cayeron de
5.100 a 3.100, junto con una mayor precarización laboral de los brigadistas.
A este escenario se suma el anuncio del vocero presidencial Manuel
Adorni sobre la intención del Gobierno de derogar la Ley de Manejo del Fuego,
que impide cambiar el uso de las tierras quemadas durante décadas para evitar
negocios inmobiliarios o productivos. Legisladores de la oposición alertaron
que esa medida podría incentivar incendios intencionales.
En plena emergencia ambiental, los bomberos y brigadistas
advierten que el ajuste presupuestario compromete seriamente la capacidad del
Estado para prevenir y combatir el fuego en todo el país.








