Como manda la costumbre, este primero de octubre el
Karaí Octubre volvió a caminar por las calles de Yapeyú, despertando curiosidad
y respeto en vecinos y comerciantes. Con su clásico sombrero de paja, barba
larga, ropas sencillas y un bastón de madera, el mítico personaje apareció en
la Municipalidad, en locales céntricos e incluso compartió momentos con
familias y niños en distintos barrios de la localidad.
La leyenda guaraní cuenta que el Karaí Octubre
surge el primer día del mes para revisar las despensas y castigar con hambre a
quienes no tengan alimentos. Por eso, desde tiempos ancestrales, las familias
preparan comidas abundantes para asegurarse prosperidad en lo que resta del
año.
En Yapeyú, el espíritu de la tradición se renovó
con un fuerte sentido comunitario: no solo se trató de mantener la costumbre,
sino también de reforzar valores como la solidaridad, el encuentro y el
compartir. El personaje visitó casas particulares, bares y hasta posó para
fotos con los vecinos, demostrando que la cultura viva se sostiene en la unión
de la comunidad.
De esta manera, la presencia del Karaí Octubre no
fue solo un ritual pintoresco, sino un recordatorio de la importancia de
conservar las raíces culturales que hacen única a la región.









