A casi dos meses del homicidio de Cecilia Lazcano,
ocurrido el 16
de julio en Alvear, la causa atraviesa una etapa de fuerte
tensión entre la querella y la fiscalía de Santo Tomé.
El abogado querellante Juan Saucedo denunció demoras en medidas
consideradas clave para la investigación, cuestionó la situación procesal de la
menor imputada y planteó la posible participación de una tercera
persona identificada como “Max”.
Saucedo sostuvo que la investigación debería haber avanzado con
mayor rapidez desde el inicio y afirmó que buena parte de las medidas se
impulsaron por la insistencia de la familia de Cecilia y de la propia querella.
Actualmente, el expediente se encuentra a la espera de
declaraciones testimoniales de amigos de la víctima, todos menores de edad, que
deberán realizarse mediante Cámara Gesell.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la
situación de la menor de 17 años, acusada como coautora e instigadora. La
querella consiguió la nulidad de una resolución del 28 de agosto
que le permitía residir en Santo Tomé con libertad de movimientos, sujeta
únicamente a escolarización y tratamiento psicológico.
Posteriormente, el 3 de septiembre, se dictó una nueva resolución que
estableció prisión domiciliaria en Santo Tomé. Esa medida también fue apelada
por la querella.
Saucedo cuestionó que no existan garantías suficientes para
impedir que la menor mantenga contacto con posibles testigos. La audiencia que
deberá resolver si se modifica esa medida está prevista para este viernes 11 de
septiembre.
La hipótesis de un tercer
implicado
La querella incorporó además una nueva línea de investigación
relacionada con una persona mencionada como “Max” en chats
intercambiados entre los dos menores imputados.
Según Saucedo, esta persona sería pariente de la madre de la menor
acusada. El abogado cuestionó que esta hipótesis haya sido descartada sin un
análisis científico que permita determinar si realmente existió participación
de un tercero.
La querella también sostiene que existen indicios de que personas
adultas podrían haber intervenido en algunos intercambios de mensajes,
debido a cambios de vocabulario y expresiones que, según el abogado, no serían
habituales entre menores.
Otro punto cuestionado es el análisis de los teléfonos celulares
secuestrados. Aunque se habría realizado una primera extracción de datos, la
querella sostiene que todavía falta completar el entrecruzamiento
integral de la información.
Saucedo también mencionó pedidos que, según afirmó, continúan
pendientes, entre ellos una recompensa para testigos con reserva de identidad y
medidas relacionadas con los teléfonos de los padres de la menor imputada.
Finalmente, el abogado confirmó que presentará una recusación
contra el fiscal Facundo Cabral ante el Superior Tribunal de
Justicia y el Ministerio Público Fiscal de Corrientes.
Desde la querella consideran que todavía existen líneas de
investigación pendientes y rechazan que la causa pueda darse por cerrada en
esta instancia.









