La Jefatura de Policía de Corrientes dispuso la remoción del
jefe de la comisaría de Saladas, luego de que trascendiera una
denuncia de presunto acoso contra una cabo que prestaba servicios en esa
dependencia.
El caso tomó estado público después de conocerse que la mujer
policía también habría sido víctima de violencia de género por parte de su pareja.
Según relató la hermana de la agente en declaraciones a Radio Dos,
el comisario la habría acosado desde hacía tiempo y existirían otros episodios
similares que no habrían sido denunciados formalmente por temor.
La familiar sostuvo además que la cabo había realizado presentaciones
internas, pero que no habrían prosperado. Incluso afirmó que,
después de esos planteos, la agente habría recibido una mayor carga laboral.
De acuerdo con el relato difundido, la situación habría tenido un
punto crítico durante un encuentro realizado el sábado con motivo del Día de la
Policía de Corrientes.
En ese contexto, el comisario habría abordado a la cabo y la
habría besado sin consentimiento.
La pareja de la mujer, que también se encontraba presente,
reaccionó posteriormente y la habría agredido físicamente delante de otras personas.
Según la denuncia, el hombre la retiró del lugar y la violencia
habría continuado dentro de un automóvil, donde la golpeó hasta que perdió el
conocimiento.
Una vez en el domicilio, las agresiones habrían continuado.
La gravedad de la situación quedó expuesta cuando uno de los hijos
de la pareja se comunicó con su abuela para pedir ayuda, creyendo que su madre
había muerto.
A partir de ese momento comenzaron las actuaciones que derivaron
en la intervención institucional y en la posterior remoción del jefe de la
dependencia policial.
La investigación deberá establecer ahora las responsabilidades
por los presuntos hechos de acoso, la respuesta dada a las denuncias internas y
las circunstancias de la agresión sufrida por la cabo.








