Los primeros seis meses de 2026 dejaron un panorama complejo para
la administración del gobernador Juan Pablo Valdés, atravesado por conflictos
sociales, económicos e institucionales que aún no encuentran una solución
definitiva.
Uno de los primeros desafíos del año fue la emergencia
hídrica que afectó a distintas localidades correntinas durante
el verano. Las inundaciones provocaron evacuaciones, pérdidas para productores
y reclamos por la falta de infraestructura y planificación. La preocupación
persiste ante las advertencias por la posible llegada del fenómeno climático “Super Niño”,
que podría incrementar las precipitaciones en los próximos meses.
A la problemática climática se sumó el conflicto con el sector
docente. La aplicación de descuentos salariales vinculados al presentismo
derivó en movilizaciones, marchas, cacerolazos y protestas en distintos puntos
de la provincia. Los gremios denunciaron descuentos de gran magnitud y
cuestionaron el esquema salarial vigente.
La controversia obligó al Gobierno a revisar parcialmente la
medida y derivó en cambios dentro del gabinete provincial, dejando expuesta la
tensión entre la administración y uno de los sectores más numerosos del empleo
público.
Otro foco de conflicto surgió con el Poder
Judicial, luego de que el Ejecutivo rechazara transferir fondos
para financiar un aumento salarial aprobado por el Superior Tribunal de
Justicia. Mientras el Gobierno argumentó limitaciones presupuestarias, desde el
sector judicial denunciaron una afectación a la autonomía del Poder Judicial.
La disputa continúa sin resolución.
En el plano económico, los indicadores también encendieron señales
de alerta. Datos oficiales reflejaron una caída del empleo privado registrado
en la provincia durante el último año. Uno de los casos más representativos fue
el cierre de la histórica empresa textil Alal en Goya, que dejó a más de 240 trabajadores
sin empleo.
A este escenario se suma una creciente presión sobre las cuentas
públicas. Informes económicos señalaron una reducción de los recursos
disponibles para la gestión provincial y un ajuste en distintas áreas de gasto
durante el primer trimestre de 2026.
De esta manera, las inundaciones, los reclamos docentes, la
disputa con la Justicia y las dificultades económicas conforman un escenario
que continúa condicionando la gestión provincial y que se proyecta como uno de
los principales desafíos para la segunda mitad del año.









