Las principales producciones primarias de Corrientes atraviesan un
escenario complejo y muestran dificultades para consolidar una recuperación
sostenida. Así lo refleja el último informe del Semáforo de Economías Regionales
elaborado por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (CONINAGRO),
que analizó la evolución de 19 economías regionales del país entre 2018 y 2026.
El estudio evalúa tres variables fundamentales: el componente de negocio,
que analiza la evolución de precios y costos; el componente productivo,
que mide área sembrada, stock y niveles de producción; y el componente de mercado,
que contempla exportaciones, importaciones y consumo interno.
Según la metodología utilizada, el color rojo
representa crisis o señales de crisis, el amarillo indica
advertencia o riesgo, mientras que el verde refleja crecimiento y prosperidad.
En el caso de Corrientes, las actividades más representativas
exhibieron una mayor permanencia en situación crítica que en etapas de
expansión.
La yerba mate registró un 46% del período en rojo, un
20% en amarillo y apenas un 33% en verde, evidenciando que casi la mitad de los
últimos ocho años estuvo marcada por dificultades para el sector.
La forestación, una de las actividades estratégicas
de la provincia, mostró un panorama aún más complejo: permaneció un 54% del
tiempo en situación de crisis, un 27% en advertencia y
solamente un 19% en condiciones de crecimiento.
Por su parte, los cítricos dulces y el arroz
aparecen entre las producciones más afectadas. Ambas actividades estuvieron el 65% del
período analizado en rojo, un 21% en amarillo y apenas un 14%
en verde, reflejando las dificultades estructurales que enfrentan para
recuperar competitividad y rentabilidad.
El informe de CONINAGRO expone así un panorama desafiante para las
economías regionales correntinas, donde los períodos de crisis han predominado
sobre las etapas de crecimiento durante gran parte de los últimos ocho años.









