La crisis de la
seguridad rural en Corrientes volvió a encender las alarmas. Según estimaciones
difundidas por la Sociedad Rural de Santo Tomé, cerca de 100 mil hectáreas
de campos se encuentran desocupadas o fueron vendidas de manera forzada como
consecuencia del abigeato en el departamento.
El presidente de la
entidad, Marco Grisetti, aseguró que el problema ha alcanzado una
dimensión crítica y que numerosos productores se vieron obligados a retirar su
hacienda o desprenderse de sus tierras debido a las pérdidas económicas
sostenidas durante años.
El dirigente rural
explicó que el cuatrerismo ya no responde a hechos aislados, sino que se
trata de una actividad desarrollada por bandas delictivas altamente
organizadas, con recursos logísticos, vehículos, sistemas de comunicación y
canales de comercialización clandestina.
La situación ya
había generado preocupación en Alvear, donde se estiman más de 30 mil
hectáreas afectadas, pero las cifras reveladas para Santo Tomé muestran una
problemática de mayor magnitud que impacta directamente sobre la producción
ganadera y la economía regional.
Productores rurales
sostienen que la constante acción de estas organizaciones criminales deteriora
la rentabilidad de los establecimientos, obliga a reducir la actividad y deja
extensas superficies productivas sin utilización.
Desde el sector
advierten que el avance del abigeato no solo afecta al patrimonio de los
ganaderos, sino que también genera consecuencias económicas y sociales en toda
la región, al disminuir la producción y la inversión en el ámbito rural.









