El Juzgado Civil, Comercial y Laboral de Mercedes condenó a los
propietarios de tres perros a pagar una indemnización superior a $4,6 millones,
más intereses, a una mujer que sufrió un violento ataque mientras circulaba en
motocicleta por la ciudad.
El hecho ocurrió cuando la conductora fue interceptada por dos perros de
raza Crestado Rodesiano y un Jack Russell Terrier, que salieron
desde una propiedad privada y actuaron en conjunto bajo una dinámica de jauría.
Como consecuencia, la mujer perdió el control del vehículo y sufrió múltiples
mordeduras de gravedad en una de sus piernas.
Durante el proceso judicial, los demandados reconocieron la
existencia del incidente, aunque intentaron minimizar su responsabilidad
argumentando que habría participado un solo animal y que las lesiones no
revestían gravedad.
Sin embargo, las pericias veterinarias y médicas incorporadas al
expediente demostraron que los animales presentaban características que
requerían mayores medidas de contención y que la víctima padeció un complejo
cuadro de salud derivado del ataque.
Los informes médicos acreditaron
infecciones, intervenciones quirúrgicas, tratamientos farmacológicos y una
prolongada rehabilitación, además de una incapacidad
parcial y permanente del 5%.
Al analizar el caso, el juez Gustavo Buffil concluyó que existió
una combinación de factores de riesgo: el comportamiento grupal de los perros, la ausencia de un
cerramiento perimetral adecuado y la falta de control por parte de sus
propietarios.
La sentencia N.º 317/25 fijó una indemnización de $4.693.734,22,
más intereses, destinada a cubrir la incapacidad física, el daño moral y los
gastos médicos afrontados por la damnificada.
Además, el fallo dejó establecido un criterio relevante: la
responsabilidad civil de los dueños no depende de que los animales pertenezcan
a una raza considerada peligrosa, sino de que hayan generado un
riesgo efectivo para terceros debido a la falta de cuidado y prevención.









