Lo que comenzó como
una fuerte denuncia pública contra la Policía Rural y la Justicia de Santo Tomé
terminó dando un giro inesperado y escandaloso en las últimas horas.
La productora rural
santotomeña Mirta Itatí N. había recorrido distintos medios de comunicación
asegurando que le habían robado “mágicamente” más de 150 animales de su
estancia. Además, denunció supuesta inacción judicial y corrupción policial.
Sin embargo, la
investigación llevada adelante por la Policía Rural y Ecológica de Santo
Tomé, bajo la supervisión del fiscal rural Dr. Martín Leiva, comenzó
a mostrar otro escenario.
Según trascendió, los
animales nunca habrían sido robados. Los investigadores no encontraron
alambrados cortados, huellas de arreo ni rastros compatibles con un robo masivo
de hacienda. Incluso se realizaron recorridas por campos de la zona y búsquedas
aéreas con drones de la Policía Rural.
La pesquisa avanzó
sobre documentación comercial y registros oficiales. Allí aparecieron ventas
documentadas de más de 150 vacunos, información que fue corroborada con
datos de Rentas y SENASA.
También se
incorporaron testimonios de empleados que hablaron de presunto descontrol
administrativo, mortandad de animales, faenas internas y movimientos de
hacienda sin registros.
El caso dio otro
vuelco en la tarde de ayer, cuando efectivos de la Policía Rural interceptaron cinco
camiones cargados con más de 150 animales que habrían salido de la estancia
sin el control policial obligatorio ni la documentación respaldatoria exigida
por la ley.
Durante las
pericias veterinarias, los investigadores detectaron además que parte de la
hacienda pertenecería presuntamente a un vecino y que habría sido contramarcada
con la marca de la denunciante.
Para la fiscalía,
esto podría configurar un supuesto delito de abigeato agravado.
Por disposición del
fiscal rural, la mujer denunciante, su hijo y el transportista quedaron
detenidos preventivamente y fueron alojados en la Comisaría Tercera de
Santo Tomé.









