La diputada nacional Marcela Pagano volvió a generar fuerte impacto
político tras acusar públicamente a Manuel Adorni y al secretario de Comunicación y
Prensa, Javier
Lanari, de presuntas maniobras vinculadas al escándalo de la
criptomoneda Libra y supuestos cobros por reuniones privadas con empresarios.
En declaraciones realizadas en medios nacionales como Cenital y
C5N, la legisladora sostuvo que “Adorni es el cajero de Karina Milei” y sugirió
que el funcionario habría recibido 3 millones de dólares vinculados a operaciones
relacionadas con Libra.
Según explicó Pagano, existiría una operación en una billetera
virtual que debería ser investigada judicialmente. Además, afirmó que Adorni
posee una cuenta en la plataforma Lemon y pidió avanzar sobre el rastreo de
movimientos financieros.
Las declaraciones se producen en medio de las repercusiones por la
causa Libra, la criptomoneda promocionada por Javier Milei y cuyo lanzamiento
se habría gestado durante el Tech Forum 2024, evento del que Adorni participó
activamente.
La diputada también apuntó contra Javier Lanari, a quien calificó
como “el
bolsero de Adorni”, asegurando que era quien “iba y venía
recolectando dinero” por supuestas audiencias privadas que, según denunció, no
se informaban oficialmente.
“Para reunirte con Adorni tenías que poner plata”, afirmó Pagano,
quien aseguró que todas estas acusaciones ya fueron presentadas ante el fiscal Gerardo
Pollicita y el juez federal Ariel Lijo.
Además, la legisladora cuestionó los frecuentes viajes de Lanari a
Misiones y puso en duda el origen de los fondos utilizados para esos traslados.
En ese marco, también comenzaron a circular críticas internas dentro del
oficialismo sobre presuntos nombramientos de familiares del funcionario en
organismos nacionales.
Entre los casos mencionados aparecen:
·
Ignacio Lanari,
designado en Yacyretá.
·
Esteban Lanari,
nombrado jefe regional del Senasa en Corrientes y Misiones.
Hasta el momento, ni Adorni ni Lanari realizaron declaraciones
públicas respondiendo a las acusaciones.
El caso suma tensión política dentro del oficialismo y podría
escalar judicialmente si avanzan las investigaciones sobre el financiamiento y
las operaciones vinculadas a Libra.









