La misión Artemis II volvió a marcar un hito en la
exploración espacial al capturar impactantes imágenes de la cara oculta de la Luna,
durante un sobrevuelo que incluyó momentos inéditos y condiciones extremas.
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina
Koch y Jeremy Hansen lograron fotografiar una “puesta de
Tierra”, una escena que recuerda a la icónica imagen
“Earthrise” tomada durante la misión Apolo 8. En las imágenes se observa al planeta
como un punto azul tenue elevándose sobre el horizonte lunar, con detalles
nítidos de cráteres como el Ohm.
Uno de los momentos más críticos del vuelo ocurrió cuando la nave Orión
pasó detrás de la Luna, lo que provocó una pérdida total de comunicación con
la Tierra durante 40 minutos, debido a la interferencia del
satélite en las señales.
La misión alcanzó una distancia máxima de 406.770
kilómetros de la Tierra, superando el récord previo de Apolo 13
por más de 6.000 kilómetros. Además, los astronautas se acercaron a unos 6.500
kilómetros de la superficie lunar, lo que permitió obtener
imágenes de alta precisión de una región poco explorada.
Durante el recorrido, la tripulación reportó variaciones
de color en la superficie lunar, con tonos marrones y azulados
que podrían aportar datos clave sobre la composición mineral y la antigüedad
del satélite.
El viaje, que comenzó en Cabo Cañaveral, tiene una duración de 10 días y
marca el regreso
de misiones tripuladas a la órbita lunar después de más de medio siglo.
Está previsto que la cápsula Orión americe en las costas de California.
Entre las observaciones, los astronautas describieron formaciones
llamativas, como un cráter doble con forma de “muñeco de nieve”, y
presenciaron fenómenos como un eclipse en el que la Luna bloqueó al Sol.
La misión también tiene un fuerte componente simbólico: retoma el
legado de las misiones Apolo y proyecta el objetivo de volver a
llevar humanos a la superficie lunar en los próximos años, con
posibles misiones previstas hacia 2027 y 2028.








