La obra social de empleados de comercio, OSECAC, atraviesa una profunda
crisis que ya impacta directamente en la atención de sus afiliados,
con reclamos
en distintos puntos del país por demoras, recortes en
prestaciones y dificultades para acceder a medicamentos.
En las últimas semanas, el conflicto escaló luego de que desde el
propio sector sindical advirtieran que miles de afiliados, especialmente monotributistas, podrían
quedarse sin cobertura médica si no se toman medidas urgentes.
Uno de los principales problemas señalados es el desfasaje
entre los aportes y el costo real del sistema de salud, ya que
los ingresos actuales resultan insuficientes frente al aumento de gastos
médicos, medicamentos e insumos.
Esta situación deriva en atrasos en pagos a clínicas y profesionales, lo
que provoca que muchos prestadores restrinjan o suspendan la atención a afiliados de OSECAC,
generando un efecto en cadena que agrava la crisis.
A esto se suman los reclamos por demoras en turnos, trabas
administrativas y menor cobertura en farmacias, lo que obliga a
los afiliados a afrontar mayores gastos de bolsillo o incluso
interrumpir tratamientos.
El problema dejó de ser solo operativo y pasó a convertirse en un conflicto
estructural, que ya fue elevado a nivel nacional con gestiones
ante el Gobierno, en busca de una solución que garantice la continuidad del
sistema.
Mientras tanto, en distintas ciudades se registran protestas y
manifestaciones de afiliados, que exigen respuestas ante el
deterioro del servicio.









