En el inicio del ciclo lectivo 2026, la UNaM decidió
sostener antes que expandir el servicio de comedor
universitario. En esta primera etapa, solo funcionará en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales,
mientras el resto de las unidades académicas continúa evaluando su situación
financiera y logística.
La medida responde a la necesidad de garantizar el sistema de becas
indirectas, donde el acceso a la alimentación resulta clave
para la permanencia estudiantil. Humanidades concentra uno de los mayores
volúmenes de beneficiarios y logró asegurar el funcionamiento del comedor en el
arranque del calendario académico.
Actualmente, la facultad cuenta con más de 1100
estudiantes becados y alrededor de 500 alumnos
utilizan diariamente el comedor universitario Néstor Kirchner,
considerado una herramienta central de contención social.
El esquema será progresivo y, en esta etapa inicial, el servicio
estará destinado a quienes ya integraban el sistema de becas, mientras se
analiza la incorporación de nuevos ingresantes.
El principal obstáculo sigue siendo presupuestario. La
universidad trabaja con partidas similares a las del año anterior, sin
actualización acorde a la inflación, lo que limita cualquier
ampliación del servicio, incluso dentro de la propia facultad.









