El puente General
Manuel Belgrano, inaugurado en 1973 para unir las capitales de Corrientes y
Chaco sobre el río Paraná, vuelve a estar en el centro de la preocupación.
Diseñado bajo los mismos criterios del italiano Riccardo Morandi —autor de la
estructura que colapsó en Génova en 2018 causando 43 muertes—, hoy acumula
medio siglo de uso intensivo, fisuras visibles, corrosión en sus hierros y
sobrecarga diaria con el tránsito de hasta 30.000 vehículos, incluidos camiones
de más de 40 toneladas.
El ingeniero civil Jorge Bernal, fallecido en 2020,
fue uno de los principales especialistas en advertir sobre su vulnerabilidad.
En sus investigaciones señaló similitudes entre el Belgrano y el Morandi:
fatiga del hormigón, impactos fluviales nunca reparados y ausencia total de
protocolos de emergencia. Además, destacó que desde 1987 no se realizan obras
significativas de mantenimiento.
Las advertencias se suman a la experiencia trágica de
Italia y al último accidente en la zona que dejó un muerto y varios heridos.
Expertos insisten en medidas urgentes: reforzar defensas fluviales, controlar
pilares con tecnología moderna y regular la circulación de transporte pesado.
La preocupación es clara: evitar que el puente más emblemático del Litoral
argentino repita una historia de colapso anunciada.
Fuente: Corrientes
Hoy









