Un sindicato docente de Corrientes solicitó formalmente al
Ministerio de Educación provincial que aumente y regularice las partidas
alimentarias destinadas a las escuelas públicas, luego de denuncias por
suspensiones en la entrega de copa de leche y recortes en alimentos
preelaborados en establecimientos del interior.
La presentación fue dirigida a la ministra de Educación, Ana Miño,
donde la entidad expresó su “preocupación y rechazo” ante la reducción de
recursos destinados a la alimentación escolar, situación que afecta
principalmente a estudiantes en condición de vulnerabilidad social.
Según el documento firmado por el secretario general Fernando
Ramírez, docentes, directivos y comunidades educativas
comenzaron a organizar campañas solidarias para recolectar leche, azúcar,
galletitas, gas y otros insumos básicos con el objetivo de garantizar la
alimentación de los alumnos.
Desde el gremio remarcaron que la asistencia alimentaria escolar
resulta fundamental en el actual contexto económico y social, ya que permite
sostener la permanencia educativa y brindar contención a miles de estudiantes.
Además, advirtieron que la demanda alimentaria en escuelas y
comedores comunitarios se triplicó durante el último año, en medio del
aumento del desempleo, la pérdida del poder adquisitivo y el incremento del
costo de vida.
El sindicato sostuvo que cerca del 70% de los alumnos correntinos
estaría por debajo de la línea de pobreza, mientras que más del
55% de los responsables familiares atraviesan situaciones de desempleo o
informalidad laboral.
En ese marco, solicitaron la normalización inmediata de las
partidas alimentarias, garantizar la continuidad de la copa de
leche y reforzar la provisión de alimentos en las escuelas públicas,
especialmente en aquellas con estudiantes en situación de vulnerabilidad
socioeconómica.
También reclamaron transparencia sobre la situación presupuestaria
del sistema alimentario escolar y pidieron al Gobierno provincial que gestione
ante Nación la restitución de fondos para programas educativos, infraestructura
escolar, becas y tecnología.
La entidad sindical vinculó además esta problemática con el
desfinanciamiento nacional del sistema educativo y aseguró que entre 2024 y
2026 los programas nacionales destinados a educación obligatoria sufrieron una
caída real acumulada del 76,5% en la inversión federal.









