La violencia volvió a empañar al fútbol correntino durante el
partido disputado entre Defensores de San Roque y Rivera del Paraná, que
finalizó en medio de una verdadera batalla campal dentro de la cancha.
Según relató el presidente de Defensores, Arturo Fontana, el
conflicto comenzó con empujones menores entre jugadores y cuerpos técnicos,
pero escaló rápidamente luego de una supuesta agresión de un futbolista
visitante al capitán del equipo local.
Las imágenes que circularon en redes sociales muestran golpes,
corridas y el ingreso de familiares de ambos planteles al campo de juego,
generando escenas de descontrol y preocupación entre los presentes.
Aunque desde el club local aseguraron que muchas personas
ingresaron para intentar separar, el episodio volvió a dejar en evidencia las
dificultades para garantizar la seguridad en partidos de ligas regionales y
amateur.
La situación reavivó
cuestionamientos sobre los operativos de prevención y el clima de violencia que
desde hace tiempo afecta al fútbol del interior correntino,
donde jugadores, árbitros e hinchas vienen denunciando problemas de seguridad.
Ahora será el Tribunal de Disciplina de la Liga Bellavistense el
encargado de analizar posibles sanciones, mientras crece la preocupación por la
reiteración de hechos violentos en distintas canchas de la provincia.









