El chamamé despide
a uno de sus más grandes referentes: Mario Raúl Barboza murió este 27 de agosto
en París, Francia, a los 87 años. La noticia fue confirmada por su productor
artístico, Alberto Felici, a partir de la comunicación de su esposa, Olga
Bustamante.
Nacido en Buenos Aires, hijo del pionero del chamamé
en la capital, Barboza fue un niño prodigio que a los 12 años ya grababa con el
Conjunto Correntino Irupé. Innovador del
acordeón diatónico de cuatro hileras, creó una sonoridad única que marcó al
género.
En los años 60, se sumó al espectáculo Esto es Folklore, de Ariel Ramírez, y
participó en la película Los Inundados y
en la célebre Misa Criolla. Durante dos
décadas recorrió escenarios de Argentina, Brasil y Paraguay, siendo el primer
chamamecero en girar por Japón.
En 1987 se radicó en París, desde donde consolidó una
carrera internacional que lo llevó a compartir escenario con Astor Piazzolla,
Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui y José Carreras, entre otros.
Autor de clásicos como Al compás de tu sueño, Llegando
al trotecito y Bailantas chamameseras,
recibió premios como el Konex y el Grand Prix du disque Accademie Charles de
Francia. En 2024, la Universidad Nacional del Nordeste lo distinguió como
Doctor Honoris Causa.
El mundo despide hoy al maestro Raúl Barboza, el
músico que supo llevar el chamamé desde las bailantas litoraleñas hasta los
grandes teatros del mundo.