Este 7 de mayo, la Iglesia Católica recuerda a San Juan de Beverley, obispo inglés reconocido por su dedicación a la educación, la vida pastoral y la formación religiosa. También se conmemora a otros santos y mártires cristianos.
La Iglesia Católica celebra este jueves 7 de mayo la festividad de
San
Juan de Beverley, un obispo y religioso inglés que dedicó gran
parte de su vida a la enseñanza, la evangelización y la formación espiritual de
jóvenes sacerdotes.
San Juan nació en Inglaterra durante el siglo VII y fue discípulo
de San Teodoro de Canterbury. Con el paso de los años se convirtió en una de
las figuras religiosas más influyentes de su época, destacándose por su trabajo
pastoral y por la fundación de monasterios y centros educativos.
La tradición cristiana lo recuerda como un hombre de profunda fe y
humildad, comprometido con la ayuda a los más necesitados y con la formación de
nuevas generaciones dentro de la Iglesia.
Además de San Juan de Beverley, el santoral católico de hoy
también recuerda a San Agustín Roscelli, sacerdote italiano fundador
de la congregación Hermanas de la Inmaculada; a Santa Domitila,
mártir de los primeros siglos del cristianismo; y a San Antonio
de Kiev, considerado uno de los padres del monacato en Europa
oriental.
Cada jornada, la Iglesia Católica conmemora a santos, mártires y
figuras religiosas cuya vida quedó marcada por el servicio, la fe y el
compromiso espiritual, manteniendo viva una tradición histórica seguida por
millones de fieles en todo el mundo.
Cada 6 de mayo los fieles recuerdan al joven discípulo de Don Bosco, considerado patrono de los niños, adolescentes y embarazadas por su ejemplo de fe y vida cristiana.
El 28 de abril recuerda al misionero francés que murió mártir en Oceanía y es considerado patrono de esa región.
Figura clave del cristianismo, es autor de uno de los Evangelios y símbolo de la difusión de la fe.
Cada 24 de marzo, el calendario católico recuerda al arzobispo salvadoreño asesinado en 1980, reconocido por su defensa de los derechos humanos y canonizado por el Vaticano en 2018.
Cada 17 de marzo los fieles recuerdan al obispo y misionero que evangelizó Irlanda en el siglo V y que hoy es reconocido como su santo patrono.