El arzobispo de
Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pidió fortalecer el compromiso social
frente al “agobio de la falta de trabajo y la aflicción de la pobreza”, durante
una homilía celebrada este sábado en la Iglesia San Patricio, en el barrio
porteño de Belgrano.
“No queremos ser
indiferentes, no queremos que nos ganen la crueldad y el individualismo”,
expresó el arzobispo, quien encabezó la misa junto al obispo de La Rioja y
presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Dante
Braida.
Durante su mensaje,
García Cuerva remarcó la necesidad de acompañar a quienes padecen desempleo,
pobreza, enfermedades, soledad y falta de vivienda.
La ceremonia se
realizó al cumplirse 50 años del asesinato de cinco integrantes de la
comunidad palotina, ocurrido durante la madrugada del 4 de julio de 1976,
pocos meses después del golpe de Estado.
Las víctimas fueron
los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Dufau, junto con
los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti, asesinados dentro
del templo.
García Cuerva
sostuvo que “su delito fue pregonar el Evangelio a destiempo, defender la vida
y la dignidad humana”. También afirmó que las muertes representaron el
testimonio de una comunidad que incomodó al poder por vivir sus convicciones
“sin anestesia”.









